Restos de un submarino nazi han sido localizados en el estrecho entre Dinamarca y Escandinavia. Se trata del sumergible U-3523, vinculado con la leyenda que afirma que Hitler no se suicidó en un búnker de Berlín, como reza la historia oficial, sino que huyó a Sudamérica con la cúpula de su partido y el oro nazi. El submarino desapareció misteriosamente durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, pero nadie logró encontrar sus restos hasta ahora, que investigadores del Museo de la Guerra Naval de Jutlandia (Dinamarca) han encontrado la nave.

Según los responsables del hallazgo, el U-3523 pertenecía a los nuevos y altamente avanzados submarinos tipo XXI que podrían haber revolucionado la guerra submarina si se hubiera habido tiempo para fabricarlos a gran escala: se completaron 118, pero solo dos llegaron a estar en activo, y ninguno llegó a entrar en combate. El clase XXI era el primer submarino genuino que podía navegar sumergido durante un tiempo prolongado, y el U-3523 tenía una autonomía que le habría permitido navegar sin parar hasta Sudamérica.



La investigación no confrma cuál era el destino del submarino, y nadie sabe si contenía efectivamente objetos de valor o pasajeros a bordo además de los 58 tripulantes, todos los cuales murieron.

Sea War Museum

Hasta ahora, se había pensado que el U-3523 se hundió en las aguas al noreste de Skagen, pero de hecho, se encuentra a unas 9 millas náuticas al oeste de la posición que fue reportada por el bombardero británico en ese momento. La nave ha aparecido durante la exploración del fondo marino del museo a diez millas náuticas al norte de Skagen y a 123 metros de profundidad. Lo más inusual es que toda la parte delantera del submarino está enterrada en el lecho marino, mientras que la popa está a 20 metros por encima del fondo.

Hoy en día, solo hay un submarino tipo XXI preservado. Se encuentra como un barco museo en el puerto frente al Museo Marítimo Alemán en Bremerhaven.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la armada nazi usó una niebla artificial tóxica para poder ocultar el barco cuando estaba anclado cerca de las costas noruegas. Y según una nueva investigación, este gas usado por los nazis tuvo repercusión en algunos árboles cercanos a las zonas de batalla. Apodada como La reina solitaria del norte por los noruegos y La bestia por Winston Churchill, el Tirpitz fue el buque de guerra más imponente de los nazis. Además, es el barco de guerra más grande jamás construido por una armada europea. Con aquel colosal tamaño, podrías creer que era fácilmente detectable por el enemigo. Sin embargo, esta enorme nave podía esconderse a plena luz del sol.

Beatriz de Vera

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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